El sol, la única fuente de energía del aeropuerto de Cochín

Imagen El sol, la única fuente de energía del aeropuerto de Cochín

La energía solar ya es capaz de hacer funcionar con normalidad todos los aparatos eléctricos de una vivienda. Pero lo que parecía imposible hasta ahora era conseguir que una instalación del tamaño de un aeropuerto lograra funcionar únicamente con la fuerza del sol. El sueño de un aeropuerto verde se ha convertido en realidad en la ciudad india de Cochín, donde tienen el honor de haber creado la primera instalación aeroportuaria del mundo autosuficiente con energía solar.

Los creadores del proyecto decidieron aprovechar una superficie de 20 hectáreas que se encontraba justo al lado del aeropuerto y que no tenía ningún uso. Y qué mejor manera de sacarle partido a la tierra que instalando la friolera de más de 46.000 paneles fotovoltaicos para aprovechar el sol que luce gran parte del año en esta ciudad. Los paneles generan una energía de 12 megavatios diarios, lo que cubre con creces las necesidades que tiene el aeropuerto internacional de Cochín.

La empresa alemana Bosch ha sido la encargada de hacer realidad el proyecto gracias a un presupuesto de 10 millones de dólares, cantidad que se amortizará en los próximos cinco años. Pero los beneficios del primer aeropuerto solar del mundo no se quedan sólo en el capítulo económico. El uso de esta energía limpia evitará que se emitan 300.000 toneladas de carbono en los próximos 25 años. Todo un ejemplo de que es posible que una instalación de este calado funcione a pleno rendimiento sin que eso suponga un perjuicio para el medio ambiente.

El afán innovador y pionero que se ha demostrado en el aeropuerto de Cochín no se va a quedar sólo en el apartado de autosuficiencia. Puesto que las placas solares generan más energía de la que necesita la instalación, el objetivo en un futuro es poder vender el excedente para sacarle el máximo rendimiento. Pero además, también se ha planteado la idea de realizar un espacio de cultivo próximo al aeropuerto que se regaría con el agua usada para limpiar las placas solares. Una forma de demostrar que la energía solar tiene otras ramificaciones igualmente positivas y que sólo hace falta tener espíritu emprendedor para ponerlas en marcha.

Fuente imagen | cial.aero

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